Los mercados financieros mostraron un cambio notable al cierre de la semana, con la inflación en Estados Unidos moderándose al 2,4% interanual en enero, un mínimo desde mayo de 2025. La tasa subyacente también descendió, situándose en 2,5%, lo que alivia la presión sobre la Reserva Federal.
A pesar de esta desaceleración en la inflación, las ventas minoristas de diciembre se estancaron, con un crecimiento interanual del 3,8%, inferior al de trimestres anteriores. Este enfriamiento del consumo se ha generado, en parte, por el adelanto de compras ante posibles aranceles, lo que deja a los mercados en espera de confirmar si esta tendencia se mantendrá.
Por otro lado, Japón ha consolidado su estabilidad política con una amplia mayoría parlamentaria lograda por Sanae Takaichi, lo que refuerza su capacidad para implementar estímulos fiscales. El índice Nikkei 225 ha registrado subidas significativas, alcanzando nuevos máximos, y el yen se ha apreciado frente al dólar en medio de este clima de estabilidad.
En el ámbito empresarial, aproximadamente el 75%-80% de las compañías del S&P 500 han superado las expectativas de beneficios por acción, con un crecimiento agregado de beneficios en torno al 7%-9% interanual, impulsado principalmente por los sectores de tecnología y consumo discrecional.