La salida a Bolsa de SpaceX está programada para el 12 de junio, con un precio de 135 dólares por acción, lo que podría resultar en una recaudación de hasta 64.445 millones de euros. Esta cifra podría aumentar a 86.000 millones de dólares si la demanda justifica activar la cláusula greenshoe, según informes de Reuters.
La compañía de Elon Musk planea vender 555,6 millones de acciones, estableciendo una valoración de 1,78 billones de dólares, lo que superaría el récord anterior de Aramco en 2019, que fue de 29.400 millones de dólares. Este debut bursátil se perfila como el más grande de la historia.
La estructura de la oferta será una primaria, lo que significa que todos los fondos recaudados se destinarán a la compañía, sin que los accionistas actuales puedan vender sus títulos en esta fase. Además, un 30% de la oferta se reservará para inversores individuales, un porcentaje significativamente mayor al habitual en este tipo de operaciones.
Las presentaciones a inversores comienzan este jueves, y los planes de recaudación podrían ajustarse en función de la respuesta del mercado. Musk también deberá mantener sus acciones durante 366 días tras la salida a Bolsa como señal de compromiso con la empresa.