Renault y Thales han establecido una alianza con el objetivo de producir hasta 12.000 drones kamikaze anualmente a partir de 2027. Este movimiento responde a la creciente demanda del sector de la Defensa, que actualmente no puede satisfacer sus pedidos. La colaboración busca optimizar las capacidades industriales de Renault, que se han visto infrautilizadas debido a la baja en las matriculaciones de vehículos y la competencia de marcas chinas.
Grandes fabricantes de automóviles, incluidos General Motors, Volkswagen, y Ford, están explorando oportunidades en el ámbito militar para diversificar sus operaciones y compensar la sobrecapacidad en la producción de vehículos en Europa. Las conversaciones entre el Gobierno francés y Renault han facilitado este acercamiento, dado que el Estado posee un 15% de la compañía, y la participación de Thales también incluye un 26% del capital estatal.
A medida que se formalizan los acuerdos, se prevé que esta colaboración no solo se limite a los drones, sino que también pueda incluir el desarrollo de vehículos multimisión, combinando la tecnología de Thales con las plataformas de Renault. Sin embargo, los desafíos asociados con los tiempos de producción y certificaciones podrían complicar la integración de estos sectores.