La participación del dólar estadounidense en las reservas globales ha disminuido dos puntos, alcanzando el 57,8%, lo que indica un cambio en la dinámica del comercio internacional. Mientras tanto, el euro, que ocupa el segundo lugar, se mantiene estancado con una cuota del 20%.
Desde el “Liberation Day” en abril de 2025, cuando se implementaron nuevos aranceles por parte del presidente de EEUU, Donald Trump, la volatilidad del mercado ha aumentado, afectando la fortaleza del dólar. A pesar de ser históricamente una moneda refugio, su valor ha disminuido, generando preocupaciones sobre la estabilidad económica estadounidense.
La presión ejercida por la Casa Blanca sobre la Reserva Federal y la persecución a su gobernador, Jerome Powell, han contribuido a un proceso de desdolarización que se ha ido intensificando. En contraste, monedas menos tradicionales, como el dólar australiano y el dólar canadiense, han ganado terreno, con una cuota combinada cercana al 10%.