El uso de la inteligencia artificial (IA) ha llevado a un alarmante incremento en las amenazas financieras, con un 26% de las organizaciones reportando aumentos en el fraude de más del 51% en los últimos dos años. Según un estudio de FICO, las entidades financieras enfrentan un panorama complicado, ya que tres de cada cuatro bancos no logran integrar adecuadamente esta tecnología para combatir el fraude.
Las principales amenazas derivadas de la IA incluyen el robo de cuentas a través de deepfakes, ataques sistemáticos de bots y la creación de identidades sintéticas. A pesar de que el 99% de los bancos reconoce la necesidad de una estrategia unificada para abordar estos desafíos, solo el 28% ha implementado completamente la detección de fraude impulsada por IA.
El informe destaca que la dificultad para integrar la IA en los sistemas existentes es el principal obstáculo, con un 47% de los responsables mencionando este problema. En Europa, se observa un crecimiento más moderado del fraude, con un 48% de las organizaciones reportando incrementos de entre el 11% y el 25%, lo que sugiere que un marco regulatorio más sólido puede ayudar a mitigar los riesgos.