El Banco Central Europeo (BCE) ha tomado la decisión de prolongar sus líneas de liquidez extraordinarias en colaboración con bancos centrales globales. Esta medida busca aumentar la disponibilidad de la moneda única en el ámbito internacional.
La acción se enmarca en un esfuerzo por fortalecer la estabilidad del euro y facilitar su acceso en los mercados internacionales. La extensión de estas líneas es un paso importante en un contexto de incertidumbre económica.