La banca británica, incluyendo a Santander UK, se ha reunido para discutir la creación de una nueva empresa de pagos, ante preocupaciones sobre una posible desconexión de los sistemas de pago estadounidenses, que podría devolver al Reino Unido a una era anterior en la que predominaba el efectivo. Este encuentro, que marca el inicio de un proceso que podría extenderse hasta 2030, involucra a varias entidades como NatWest, Nationwide, Lloyds Banking Group, y Barclays, siendo este último representado por su CEO en Reino Unido, Vim Maru.
Según el último informe del sector, el 95% de las transacciones con tarjeta en el Reino Unido dependen de sistemas vinculados a Visa o Mastercard. Este informe revela que alrededor del 61% de todos los pagos por bienes y servicios se realiza a través de estas tarjetas, representando el 86% del total monetario de dichas transacciones. La iniciativa ha cobrado urgencia debido a la inestabilidad en las relaciones internacionales, especialmente en temas relacionados con Groenlandia y la OTAN.
Fuentes de la filial de Santander han indicado que la entidad trabaja junto a sus colegas para dar forma al futuro del ecosistema de pagos en el país, alineándose con la Estrategia Nacional de Pagos del Gobierno, anunciada en 2024, aunque actualmente se encuentra en sus etapas iniciales.