A pesar de recibir más de 100.000 millones de euros de fondos europeos en los últimos seis años, España continúa estancada en el ranking de competitividad global. Según el informe de la escuela de negocios suiza IMD, el país ocupa el puesto 39 de 70 economías evaluadas, sin avances significativos desde el inicio del programa de los fondos Next Generation.
Los autores del estudio subrayan que el principal factor detrás de este estancamiento es la eficiencia del Gobierno, donde España se sitúa en el puesto 58. Este factor se ve afectado por un entorno regulatorio y fiscal complicado y un mercado laboral ineficiente, con el desempleo general en el puesto 66 y el desempleo juvenil en el 63.
El informe también destaca que, a pesar de los esfuerzos realizados, el país se queda atrás en áreas clave para el desarrollo económico futuro, como la adopción de la IA en las empresas, donde ocupa el puesto 56, y en la educación, que ha caído del 34 al 39. Sin embargo, el Desempeño Económico sigue siendo el mejor factor clasificado de España, ocupando el puesto 22 en el índice general.