El malestar en el sector ferroviario se intensifica tras dos trágicos accidentes en España. El choque del tren iryo 6189 y el Alvia 2384 en Adamuz resultó en la muerte de 46 personas y dejó 152 heridos, mientras que un segundo incidente en Gelida causó la muerte del maquinista y 37 heridos.
Las investigaciones por parte de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apuntan a la rotura del carril como la principal causa del primer accidente. En el segundo, se señala la falta de vigilancia en las vías, un problema que ya había sido denunciado por los maquinistas de Semaf antes del choque. A pesar de las advertencias, Adif no ha respondido a las peticiones de información sobre la situación de seguridad en las infraestructuras.
La red de alta velocidad transporta a diario una media de 159.271 pasajeros, mientras que la red convencional mueve a 1,21 millones de usuarios. Las quejas sobre la falta de seguridad han llevado a los trabajadores a realizar huelgas nacionales, intensificando la alarma sobre la seguridad en el sistema ferroviario.