Las bodas en España se han vuelto considerablemente más caras, superando un coste medio de 30.000 €. Este aumento se atribuye a la inflación y a una mayor demanda de servicios, así como a la tendencia de alargar las celebraciones con pre y post bodas, además de la inclusión de experiencias similares a festivales.
A pesar de que el número de invitados ha disminuido, el gasto por persona ha crecido, alcanzando una media de 225 € por menú, lo que representa un incremento del 6% en el último año. En cuanto a otras celebraciones, las comuniones tienen un coste medio de 6.800 €, un 21% más que el año anterior, mientras que los bautizos se sitúan en torno a 2.000 €.
Con la llegada de la temporada alta de eventos sociales, tanto parejas como asistentes se enfrentan a un panorama de gastos elevados, haciendo que la planificación y el presupuesto sean más cruciales que nunca.