Las hermanas Sarah y Judith Andic han comparecido este viernes como testigos ante la jueza en Martorell (Barcelona) en el marco de la investigación sobre el fallecimiento de su padre, Isak Andic, ocurrido en diciembre de 2024. Durante su declaración, han defendido la inocencia de su hermano, Jonathan Andic, quien es investigado por el presunto homicidio de su padre tras un accidente en la montaña de Montserrat.
Según las hermanas, el fallecido había consensuado con Jonathan su salida de Mango para dedicarse a "proyectos personales", y han desmentido que existieran conflictos familiares relacionados con el testamento. Aseguraron que cada año se reunían para acordar el reparto de la herencia y que cualquier donación previa se restaba de la herencia futura.
Además, un psiquiatra que trató a ambos hombres también declaró, indicando que la "herencia en vida" era un punto de fricción en su relación, aunque las hermanas no apoyaron esta teoría. Reiteraron que no había motivos de desencuentro entre los hermanos y que Jonathan había decidido alejarse de la gestión ejecutiva de la empresa, con la intención de seguir como consejero.