Recientemente ha circulado un truco viral que sugiere colocar una moneda sobre el router para mejorar la señal de WiFi. Sin embargo, expertos han desmentido esta práctica, afirmando que no produce ningún efecto positivo en la cobertura.
La lógica detrás de este mito radica en que tanto las antenas como las monedas son metálicas. No obstante, para que un metal actúe como antena, debe estar conectado al circuito que emite la señal, lo que no ocurre en este caso. Además, el uso de metal cerca de un router puede incluso resultar contraproducente, ya que podría crear un efecto conocido como "jaula de Faraday", bloqueando la señal.
Los materiales de las monedas de euro varían: la de 2 euros tiene un exterior de cobre-níquel y un interior de níquel y latón, mientras que las monedas de menor valor están compuestas de aleaciones que no son óptimas para mejorar la conectividad. Por lo tanto, la creencia de que una simple moneda puede amplificar la señal de WiFi carece de fundamento científico.