Ford Motor Company y Geely Automobile Holdings han llegado a un acuerdo para establecer una empresa conjunta centrada en Europa, que tendrá su sede en el complejo industrial de Ford en Valencia. Este anuncio se realizó el jueves, y se prevé que la nueva sociedad comience a operar en el primer semestre de 2027, una vez obtenidas las autorizaciones regulatorias necesarias. Ford mantendrá el 66% de la participación en la empresa, mientras que Geely poseerá el 34% restante. Los primeros vehículos de esta colaboración se espera que salgan de la línea de montaje en 2028.
La planta de Almussafes, que tiene una capacidad de producción cercana a las 500.000 unidades anuales, ha estado operando por debajo de su potencial, cerrando el año 2025 con menos de 100.000 vehículos producidos, lo que representa un mínimo histórico según el sindicato UGT Ford. Esta situación ha llevado a la fábrica a operar al 20% de su capacidad, resultando en costes por vehículo insostenibles debido a la alta carga de inversiones y costes fijos distribuidos entre pocas unidades.
El acuerdo busca resolver el problema de una planta infrautilizada mediante la suma de los volúmenes de producción de ambos fabricantes, lo que permitirá diluir los costes. Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, destacó la intención de maximizar la capacidad de la planta para ser competitivos en un sector automotriz donde se han impuesto nuevos estándares de costes.
El plan de producto para 2028 incluye cinco modelos distintos. Por parte de Ford, se desarrollará un nuevo crossover familiar multienergía, además de un SUV compacto de la familia Bronco, diseñado específicamente para el mercado europeo. Geely, por su parte, aportará dos SUVs eléctricos, incluyendo el Xingyuan, un modelo que ha tenido un gran éxito en el mercado chino, junto con el Kuga, que continuará en producción.
La estrategia de Geely de producir coches eléctricos en Europa refleja un cambio significativo en la industria, donde las marcas deben adaptarse a las condiciones del mercado y las restricciones arancelarias impuestas por Europa para proteger su industria automovilística.
Contexto: En los últimos años, Europa ha implementado medidas para limitar la importación de vehículos eléctricos fabricados en China, buscando proteger a sus propios fabricantes. Esta situación ha llevado a marcas como Ford a reconsiderar sus estrategias de producción. La colaboración con Geely es un paso hacia la adaptación a un mercado que demanda cada vez más vehículos eléctricos, mientras que las plantas europeas buscan mantener su competitividad en un entorno económico cambiante. La planta de Almussafes ha sido clave para Ford en España, y la revitalización de su producción es fundamental para el empleo y la economía local.