El análisis de los Mossos d'Esquadra sobre la muerte de Isak Andic concluye que no estaba usando su teléfono móvil ni se encontraba en movimiento antes de caer por un barranco de aproximadamente 100 metros en diciembre de 2024. El informe revela que el dispositivo solo fue utilizado al comienzo del trayecto para tomar fotografías y grabar un vídeo, sin registrar más actividad antes del accidente.
El cuerpo de Andic fue hallado con el teléfono en el bolsillo de su pantalón tras el rescate. Esta información contradice la defensa de su hijo, Jonathan Andic, quien sugiere un posible accidente debido a un tropiezo con piedras en el camino, respaldado por problemas de artrosis en las rodillas del empresario.
Además, se ha dado a conocer la llamada de Jonathan al número de emergencias 112, donde informó sobre la caída de su padre a las 12:28 horas. Este detalle se encuentra en el sumario del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, donde se investiga el caso.