Según informes recientes de Anthropic, la generación autónoma de código ha incrementado la productividad de sus ingenieros, quienes ahora producen ocho veces más líneas de código por trimestre en comparación con el periodo de 2021 a 2025. Este cambio se debe a la implementación de herramientas de programación agéntica, las cuales han transformado el rol de los programadores en la empresa, que ahora se dedican a dirigir y revisar el código generado por la inteligencia artificial.
Entre 2021 y 2023, los ingenieros de Anthropic escribían todo el código manualmente. Posteriormente, en 2024, comenzaron a utilizar chatbots para generar fragmentos de código. Para 2025, los agentes de IA podían trabajar de forma autónoma sobre archivos completos. En mayo de 2026, más del 80% del código integrado en su base fue creado por Claude, un indicativo del avance hacia la automejora recursiva.
Las capacidades de los modelos de IA también han evolucionado notablemente. En 2022, GPT-3.5 operaba durante apenas 35 segundos sin errores graves, mientras que a mediados de 2026, Claude Opus 4.6 puede trabajar 16 horas seguidas en tareas complejas. Si esta tendencia continúa, se prevé que para 2027, los sistemas de IA sean capaces de abordar tareas que a un ser humano le llevarían semanas.