La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete destinado a simplificar la normativa tributaria, lo que se traduce en un ahorro potencial de 8.000 millones de euros anuales para las empresas. Este plan incluye la creación de un marco común de incentivos fiscales, orientado a fomentar la inversión en investigación e innovación dentro de la UE.
Una de las medidas más destacadas es la eliminación de retenciones en origen en pagos transfronterizos entre empresas europeas, lo que generará un ahorro de 5.300 millones de euros. Además, se propone la reducción de costes administrativos, lo que contribuirá con aproximadamente 3.300 millones de euros a la cifra total. La simplificación de normas fiscales y la reducción de obligaciones de información para empresas y plataformas digitales también forman parte de esta iniciativa.
El comisario de Asuntos Económicos, Valdis Dombrovskis, afirmó que Europa necesita normas más simples para lograr mejores resultados y que estas propuestas mejorarán la claridad y la seguridad jurídica tanto para las empresas como para las administraciones tributarias. Se estima que la implementación de estas medidas podría tener un impacto del 0,2% anual sobre el PIB europeo.