En 2026, la iniciativa Fits on a Floppy, liderada por el desarrollador Matt Sephton, propone que las aplicaciones deben tener un tamaño de descarga inferior a 1,44 MB, el límite de un disquete clásico de 3,5 pulgadas. Esta propuesta surge en un contexto tecnológico donde la inteligencia artificial y sistemas complejos dominan la conversación actual.
El manifiesto de Sephton critica cómo el software ha crecido en tamaño y complejidad, sugiriendo que se ha perdido la disciplina que antes requería limitar funciones innecesarias. En el pasado, las restricciones de memoria y almacenamiento forzaban a los desarrolladores a crear aplicaciones más eficientes.
A pesar de que el aumento de tamaño de las aplicaciones no ha sido únicamente por la adición de funciones visibles, sino también por capas invisibles que los usuarios no perciben, la propuesta de Sephton busca recuperar una mentalidad de simplificación en el desarrollo de software.