El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido suspender los aranceles del 16,8% a la importación de fertilizantes fosfatados provenientes de Marruecos durante un periodo de al menos ocho meses. Esta decisión surge como respuesta a la creciente crisis de abastecimiento agrícola en el país, que ha llevado a un incremento de hasta el 34% en los costos de fertilizantes desde 2020.
La proclamación, firmada el 29 de junio, declara una situación de emergencia debido a la escasez de fertilizantes ocasionada por los conflictos en Ucrania y el Oriente Próximo. Este movimiento busca asegurar un suministro estable de fosfatos, esenciales para la producción agrícola y la seguridad alimentaria en Estados Unidos.
La Casa Blanca ha destacado que la medida permitirá a los productores marroquíes exportar estos fertilizantes sin restricciones, lo que es crucial para cultivos como maíz, soja y trigo. A través de esta iniciativa, se pretende mitigar el riesgo para la producción de alimentos y, al mismo tiempo, salvaguardar la seguridad económica y nacional del país.