El Consejo General de Economistas de España ha llevado a cabo un nuevo barómetro económico que examina las percepciones y expectativas de cerca de 600 economistas sobre la economía nacional. Este estudio refleja una notable pérdida de confianza en la evolución económica durante la primera mitad del año. Según el análisis de Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del Consejo, la confianza en la economía se está debilitando aunque los indicadores macroeconómicos sigan mostrando cifras positivas.
Vázquez Taín destaca que las opiniones recogidas en el barómetro están influenciadas tanto por factores nacionales como internacionales. Las tensiones geopolíticas, como la guerra en Oriente Medio y el conflicto entre Rusia y Ucrania, han impactado en las expectativas económicas de los profesionales. El presidente del Consejo subraya que, a pesar de que poco se puede hacer en el ámbito internacional, es crucial mejorar la confianza en el contexto nacional para fomentar decisiones de inversión más sólidas.
En el análisis se observa una contradicción entre el crecimiento económico y las percepciones de los economistas. Esto se debe a que, aunque los datos son positivos, la realidad económica diaria, a la que estos profesionales están expuestos, genera una visión más pesimista. Vázquez Taín indica que las decisiones económicas suelen basarse en estas expectativas, lo que resalta la importancia de abordar las percepciones negativas.
El principal reto estructural que enfrenta la economía española, según el barómetro, es la productividad. Vázquez Taín menciona que el crecimiento actual se basa en la creación de empleo, pero es necesario avanzar hacia la generación de empleo de mayor valor añadido. Este cambio es vital para lograr un crecimiento robusto y estable a largo plazo.
Para mejorar la productividad, se deben implementar diversas estrategias. Estas incluyen el aumento del tamaño empresarial, la inversión en innovación, la integración de la inteligencia artificial, así como la formación y la digitalización. Estos elementos son considerados esenciales para transformar la economía y adaptarse a las nuevas exigencias del mercado global.
Contexto: En los últimos años, la economía española ha mostrado signos de recuperación tras la crisis provocada por la pandemia. Sin embargo, los desafíos estructurales, como la baja productividad y la necesidad de modernizar el tejido empresarial, siguen siendo temas críticos. Las decisiones del gobierno y las políticas económicas adoptadas son determinantes para facilitar un entorno de inversión favorable y aumentar la confianza de los economistas y el sector empresarial en general. La evolución de estos factores será fundamental para la sostenibilidad del crecimiento económico en España.