Desde 2021, el volumen de recompra de acciones en la banca europea ha experimentado un notable aumento, superando el doble respecto a cifras anteriores. En particular, la banca española ha movilizado casi 25.000 millones de euros en recompra de acciones en este período. Este cambio ha llevado a que las recompras se conviertan en un componente fundamental de la retribución de estas entidades.
Pablo Vega, un experto en finanzas de Roams, identifica tres factores clave que explican esta tendencia. En primer lugar, la flexibilidad que ofrecen las recompras: a diferencia de los dividendos, cuya reducción es mal vista en el mercado, las recompensas de recompra se pueden ajustar sin que esto se interprete como una señal de debilidad por parte de los inversores. En segundo lugar, la valoración de las acciones juega un papel importante; las recompras son más beneficiosas cuando las acciones cotizan por debajo de su valor contable, algo que ha sido común en la banca europea tras la crisis financiera de 2008 y la suspensión de dividendos durante la pandemia. Finalmente, el exceso de capital en el sector bancario también impulsa esta estrategia, como señala Manuel Pinto, analista de mercados.
Después de la crisis financiera, los bancos se vieron obligados a fortalecer sus niveles de capital para cumplir con las normativas de supervisión. Actualmente, muchas entidades mantienen ratios de solvencia superiores a los mínimos exigidos y generan más capital del necesario para su crecimiento. Ante la falta de adquisiciones atractivas o inversiones significativas, devolver este capital excedente a los accionistas a través de recompra de acciones se ha vuelto una opción preferida.
Esta tendencia no se limita a la banca; también ha sido adoptada por empresas de otros sectores, especialmente en Estados Unidos, donde las compañías tecnológicas han utilizado este mecanismo. Sin embargo, las condiciones del mercado están cambiando. La necesidad de invertir en inteligencia artificial está llevando a las principales empresas tecnológicas a buscar alternativas de financiación, dado que están agotando su flujo de caja.
Manuel Pinto advierte que el coste de financiación ha aumentado considerablemente debido a las recientes subidas de tipos de interés, lo que está disminuyendo el atractivo de financiar recompra de acciones a través de deuda. Este escenario, junto con un reciente rally en los mercados bursátiles, podría influir en las decisiones futuras de las empresas en cuanto a sus políticas de recompra.
Contexto: En la actualidad, el panorama financiero en España y Europa se ha visto marcado por un entorno de tipos de interés en aumento, influenciado por las políticas del Banco Central Europeo (BCE). Las entidades bancarias, tras diversas crisis, han logrado niveles de capital que superan las exigencias regulatorias. Este hecho, sumado a la búsqueda de alternativas de retribución para los accionistas, ha llevado a que la recompra de acciones se afiance como un mecanismo clave en la retribución de los inversores, reflejando cambios significativos en la estrategia financiera de las empresas en el continente.