El Consejo de Ministros se reunirá el 29 de junio para decidir sobre la posible extensión de la reducción fiscal en los carburantes, que expira en esa misma fecha. Si no se prorrogan las medidas, llenar el depósito podría resultar significativamente más costoso durante el inicio de las vacaciones de verano.
En marzo, el Gobierno implementó una serie de medidas urgentes para combatir el aumento de los precios energéticos, incluyendo una reducción del IVA de los combustibles del 21% al 10% y un recorte del impuesto especial sobre hidrocarburos. Estas medidas terminan el 30 de junio.
Fuentes del Ministerio de Economía indican que se está considerando mantener el IVA reducido durante al menos tres meses más, hasta septiembre, y una retirada gradual de las ayudas para prevenir un aumento abrupto en los precios. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) advierte que sin las ayudas, el precio de la gasolina podría aumentar 29 céntimos por litro y el diésel 22 céntimos, alcanzando precios de 1,74 € por litro.
Esto implicaría que llenar un depósito de 55 litros pasaría de costar aproximadamente 70 € a cerca de 90 €, justo al inicio de la temporada alta de desplazamientos. La situación del diésel es particularmente problemática, ya que su precio ha superado al de la gasolina debido a la crisis en Irán, a pesar de que ha experimentado una bajada en las últimas semanas.