El mercado secundario ha evolucionado como un recurso fundamental para gestionar la liquidez en el sector de private equity, aunque su desarrollo en venture capital sigue siendo menos avanzado. Sin embargo, recientes cambios en el mercado están comenzando a influir en esta tendencia. La disminución en las salidas a bolsa y la reducción en la actividad de fusiones y adquisiciones, junto con el alargamiento de los períodos de tenencia, están modificando el panorama.
En este marco, Acurio Ventures ha logrado cerrar su fondo Acurio Secondaries I FCR con un capital de 115 millones de euros, superando su objetivo inicial de 100 millones de euros. Este fondo tiene como propósito invertir en fondos europeos de venture capital consolidados, centrándose en operaciones por debajo de 20 millones de euros, un segmento donde la firma ha detectado una escasa presencia de compradores especializados.
La situación actual en los mercados privados se caracteriza por una tensión significativa. Los inversores requieren distribuciones para poder realizar nuevos compromisos, mientras que los gestores se enfrentan a la dificultad de iniciar nuevos procesos de captación con menos capital retornado y empresas que aún no han culminado en una salida. “En los últimos tres, cuatro o cinco años hemos visto volúmenes de fusiones y adquisiciones y salidas a bolsa muy por debajo de la media histórica”, afirma Diego Recondo, socio de Acurio Ventures. “Si no se venden empresas, los gestores no pueden distribuir dinero a sus inversores”. Sin desinversiones, también se complica la generación de carried interest y la financiación del compromiso del equipo en nuevos fondos.
Recondo añade que “si no tienes ese DPI, es muy complicado levantar un nuevo fondo”. Esta presión se intensifica, ya que muchos inversores institucionales buscan mantener una exposición continua a diferentes años de inversión. En este escenario, las inversiones secundarias ofrecen una alternativa entre la espera indefinida y la venta anticipada de activos.
Una de las principales diferencias entre los fondos de buyout y los de venture capital reside en la composición de sus carteras. Mientras que en un fondo de buyout los activos suelen mostrar una dispersión de resultados más equilibrada, en venture capital, por el contrario, un número reducido de empresas puede representar la mayor parte del retorno. “En un fondo de VC puedes tener 20 empresas y que todo el retorno esté concentrado en tres o cuatro nombres”, señala Ander Michelena, también socio de Acurio Ventures. “Las soluciones no pueden ser las mismas que en private equity porque las carteras son muy distintas”.
Contexto: La evolución del mercado de venture capital en España ha estado marcada por un aumento en la actividad de inversión en los últimos años, a pesar de los desafíos recientes. Las empresas tecnológicas y startups han atraído un interés considerable, lo que ha llevado a un crecimiento notable en la creación de fondos de inversión. Acurio Ventures, una firma que se ha posicionado en este espacio, continúa buscando oportunidades que permitan a los inversores acceder a liquidez sin necesidad de vender completamente sus activos, lo que es crucial en un entorno económico incierto.