Se espera que la economía mundial crezca alrededor del 3% en 2026, según un informe de un gestor europeo. Esta proyección subraya la importancia de adoptar estrategias de inversión más diversificadas.
El estudio sugiere que las carteras deberían incluir renta fija selectiva, activos reales, y oro, además de mantener una exposición a las grandes tendencias estructurales que están moldeando el mercado global.
Esta recomendación busca ayudar a los inversores a navegar en un entorno económico complejo y a optimizar sus rendimientos a largo plazo.