La inversión en el proyecto GRAIL, que supera los 40 millones de euros, marca un hito en la industria robótica europea. La Comisión Europea ha encargado a Eurecat, el principal centro tecnológico de Cataluña, la coordinación de este ambicioso modelo de inteligencia artificial destinado a la robótica industrial.
Este consorcio, que reúne a una veintena de socios de 10 países, tiene como objetivo desarrollar una infraestructura de IA propia, comparable en su alcance a los modelos de lenguaje como GPT. GRAIL busca proporcionar a los robots industriales europeos una base común que les permita aprender y adaptarse a su entorno físico de manera autónoma, sin depender de tecnologías estadounidenses o chinas.
El proyecto se fundamenta en un modelo entrenado con grandes volúmenes de datos, lo que permitirá a los robots interactuar de forma efectiva en diversas tareas industriales. Según Néstor García, cocoordinador del proyecto, esta metodología permitirá que robots colaborativos y humanoides reduzcan significativamente el tiempo de programación, facilitando su integración en distintos sectores productivos.