El acceso a los mercados privados ha experimentado cambios significativos que han facilitado su inclusión en las carteras de inversión. La banca privada ha empezado a reconocer la importancia de integrar estos activos en una estrategia de inversión coherente, conforme a un nuevo enfoque que busca analizar el Total Portfolio Approach. Este enfoque permite que los activos de mercados privados se evalúen junto a los activos líquidos en las carteras de los clientes.
La evolución de la regulación, junto con el avance tecnológico y la aparición de vehículos de inversión más accesibles, ha transformado el panorama de la inversión en mercados privados. Luis Buceta, codirector general del área de Negocio y director de Inversiones en Creand Wealth Management, destaca que antes de la pandemia de COVID-19, los activos privados no formaban parte de la asignación global de los clientes. Se trataban de productos puntuales que se integraban en las carteras sin una visión holística.
Aunque la integración de los mercados privados en las carteras se está produciendo, no existe una asignación única que se aplique a todos los clientes. En Creand, cada caso se evalúa individualmente, ya que dos clientes con perfiles de riesgo similares pueden tener diferentes necesidades de liquidez. Buceta señala que el componente de liquidez puede ser un factor decisivo que lleve a un cliente a evitar este tipo de inversiones o, por el contrario, a buscarlas por la prima que ofrecen.
El avance hacia un modelo de arquitectura abierta en Creand plantea desafíos adicionales. Buceta advierte que este proceso es más complicado que en los fondos tradicionales, ya que los periodos de comercialización son limitados y el catálogo de productos es dinámico. Además, el análisis requerido es más intensivo, y los sistemas de reporting existentes no siempre pueden reflejar adecuadamente las llamadas de capital, distribuciones o valoraciones de estos activos.
Asimismo, la apertura hacia los mercados privados conlleva riesgos asociados a la construcción de carteras basadas en ideas aisladas. Buceta menciona que algunos clientes han incorporado fondos a lo largo del tiempo sin una estrategia global, lo que puede resultar en carteras que, aunque diversificadas en apariencia, pueden tener concentraciones significativas por tipo de activo, región, gestor o factores de riesgo.
El segundo riesgo identificado está relacionado con el análisis de los activos en los mercados privados. La complejidad de la evaluación en este ámbito requiere un enfoque riguroso y bien estructurado para evitar que los clientes acumulen fondos sin un marco estratégico claro.
Contexto: La evolución de los mercados financieros en España ha llevado a un mayor interés por parte de inversores en activos alternativos, especialmente tras la pandemia. La banca privada, representada por instituciones como Creand Wealth Management, ha tenido que adaptarse a estas nuevas demandas, buscando integrar de manera efectiva los activos privados en las carteras de sus clientes. En este sentido, la regulación y la tecnología juegan un papel crucial en la accesibilidad y gestión de estas inversiones, lo que podría influir en el futuro del sector financiero en el país.