Las solicitudes de reembolso en el Blackstone Private Credit Fund alcanzaron los 4.500 millones de dólares durante el segundo trimestre, lo que llevó a la firma a implementar restricciones por primera vez. Este fondo, con un valor de 45.000 millones de dólares, vio a los inversores intentar retirar cerca del 10% de sus activos netos debido a la creciente preocupación en el sector de crédito privado.
La gestión de Blackstone permitió aprobaciones por solo el 5% del total, utilizando un mecanismo que limita las retiradas, similar al que han adoptado competidores como Apollo Global Management y BlackRock. La firma subrayó que este diseño es clave para ofrecer rentabilidades a largo plazo, destacando una rentabilidad anualizada del 9,3% desde el lanzamiento del fondo.
El impacto de este éxodo en el sector de la inversión alternativa se hace sentir, sobre todo entre aquellos que dependían de la inyección de capital de pequeños inversores. A su vez, la cautela de inversores institucionales y minoristas ha aumentado, especialmente en el contexto de los rápidos avances en inteligencia artificial que han generado incertidumbre en las empresas de software respaldadas por capital privado.
Por otro lado, se ha informado que Partners Group, con sede en Suiza, está preparando limitaciones similares en su fondo de capital privado estadounidense, tras haber restringido ya los reembolsos de su equivalente europeo.