Los futuros del índice DOW JONES han registrado una caída del 0,55%, situándose en 52.211,00 puntos, mientras que los del S&P 500 han disminuido un 0,06%, alcanzando 7.511,50 puntos. En contraste, los futuros del NASDAQ 100 han subido un 0,59%, llegando a 29.436,40 puntos. Esta situación se produce tras una jornada negativa en Wall Street, donde el S&P 500 experimentó una pérdida del 0,79% y el Nasdaq Composite cayó un 1,55%. El Dow Jones, por su parte, retrocedió más de 100 puntos, lo que equivale a aproximadamente un 0,26%.
La atención de los inversores se centra en la inminente publicación del índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos, que se dará a conocer antes de la apertura del mercado. Según las previsiones de economistas consultados por Dow Jones, se anticipa que los precios hayan disminuido un 0,2% en junio, lo que fijaría la tasa anual en 3,8%. Este descenso se atribuye principalmente a la caída del 25% en los precios del crudo durante el mes. En lo que respecta a los precios subyacentes, que excluyen alimentos y energía, se estima un aumento del 0,2%, lo que resultaría en una tasa anual del 2,8%, superando el objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal.
En este contexto, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, comparecerá ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes para presentar el Informe Semestral de Política Monetaria. En cuanto a las expectativas del mercado, la herramienta Fedwatch de CME Group indica una probabilidad del 39% de que se produzca un incremento de tipos de interés de 25 puntos, llevando la tasa a un rango de entre 3,75% y 4% en la reunión de la Fed programada para finales de julio.
En el ámbito de la renta fija, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años ha escalado hasta 4,618%, mientras que el bono a 30 años ofrece un rendimiento del 5,105%. Este comportamiento en el mercado de bonos refleja la constante atención hacia la política monetaria de la Reserva Federal.
Las tensiones en Oriente Medio también han influido en el mercado energético, impulsando al alza los precios del petróleo. Ayer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el restablecimiento del bloqueo a la navegación iraní a través del estratégico estrecho de Ormuz. Trump declaró que se restablece el bloqueo a Irán, que solo impide la entrada y salida de barcos o clientes iraníes. Además, anunció que se impondrán aranceles del 20% a los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz, describiendo a Estados Unidos como el “guardián” de esta vital ruta de tránsito petrolero. Como resultado, los futuros del petróleo West Texas han aumentado un 3,52%.
Contexto: La economía estadounidense enfrenta un delicado equilibrio entre el crecimiento y la inflación, con la Reserva Federal intentando controlar los precios al consumidor. Los recientes incrementos en los precios de la energía han desafiado las metas inflacionarias del banco central, mientras que la situación geopolítica en Oriente Medio sigue afectando los mercados globales de petróleo. En España, este contexto es crucial dado el impacto que los precios de la energía tienen en la inflación y, en consecuencia, en la economía nacional.