El Nasdaq ha alcanzado niveles récord, acercándose a los 30.000 puntos, tras un periodo de seis años de crecimiento significativo. Este auge ha beneficiado a numerosos inversores, quienes han experimentado rendimientos de hasta un 200%, aunque algunos podrían sentir frustración por las potenciales ganancias no realizadas.
En medio de este contexto, las grandes tecnológicas han mostrado beneficios extraordinarios que se reflejan en su alta capitalización, desafiando las teorías sobre burbujas. A pesar de recientes caídas, se considera que la tendencia es positiva. Nvidia, por ejemplo, ha visto un aumento de valor respaldado por sus sólidas ganancias.
La llegada de la Inteligencia Artificial se presenta como una nueva ola que impactará no solo a las empresas tecnológicas, sino también a sectores como la construcción y la energía. Este fenómeno se considera una megatendencia que podría influir en el crecimiento del PIB de Estados Unidos, sugiriendo que el interés en las acciones tecnológicas continuará siendo fuerte.