El Banco de España podría intervenir si las estrategias de las entidades bancarias amenazan su salud financiera. En el cierre de 2025, las diferencias en la oferta de hipotecas entre los principales bancos españoles se hicieron evidentes, con Santander y Caixabank aumentando sus préstamos, mientras que BBVA y Bankinter mostraron reticencias a ofrecer hipotecas a tipo fijo en el actual contexto de tipos de interés.
Las declaraciones de los máximos responsables de estas entidades han generado controversia, reflejando distintas visiones sobre la estrategia comercial. Algunos expertos sugieren que las hipotecas a bajo interés podrían estar vinculadas a otros productos para fidelizar a los clientes, lo que podría influir en la rentabilidad de los bancos.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha expresado preocupaciones sobre cómo estas prácticas podrían afectar la competencia en el sector. Sin embargo, las entidades bancarias defienden su derecho a establecer sus propias estrategias, aunque también reconocen que deben ser responsables ante sus accionistas si sus decisiones impactan negativamente en su solvencia.