El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha actualizado sus proyecciones de crecimiento para la economía mundial, ahora estimando un aumento del 3,0% para 2026 y del 3,4% para 2027. Este pronóstico es inferior al 3,5% registrado en 2024-2025 y se encuentra por debajo de la previsión anterior de 3,1% realizada en abril de 2026, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y los avances tecnológicos.
La presentación de este informe tuvo lugar el 8 de julio de 2026 en Washington, en un momento en que el conflicto en Oriente Medio se intensificaba tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la finalización del alto el fuego, a pesar de que las negociaciones con Irán continúan. Petya Koeva Brooks, directora adjunta del Departamento de Investigación del FMI, destacó la elevada incertidumbre actual y los posibles efectos de una escalada del conflicto, que podrían incluir un aumento en los precios del petróleo y otras materias primas, causando inflación y ajustando las condiciones financieras.
En lo que respecta a España, el FMI mantiene sus previsiones de crecimiento en 2,1% para 2026 y 1,8% para 2027, cifras que no han cambiado desde la última revisión. Estas proyecciones se alejan del 3,5% previsto para 2024 y del 2,8% para 2025, reflejando un panorama económico que se mantiene estable en comparación con lo pronosticado anteriormente.
La normalización más rápida de los mercados energéticos, inicialmente perturbados por la guerra en Irán y los problemas en el estrecho de Ormuz, ha ayudado a mitigar el impacto de estos conflictos en el crecimiento económico. Simultáneamente, el acelerado desarrollo del ciclo tecnológico, impulsado por los avances en inteligencia artificial (IA), ha contribuido a equilibrar las fuerzas en juego en la economía global.
El FMI advirtió que la combinación de conflictos y avances tecnológicos jugará un papel crucial en la evolución del PIB a nivel mundial. El informe señala que el crecimiento de la economía global se verá afectado por la interacción de estos factores, con la guerra en Oriente Medio representando un riesgo significativo para la estabilidad económica.
Contexto: La economía española ha mostrado signos de resiliencia en medio de la volatilidad internacional, pero enfrenta desafíos estructurales. En los últimos años, el crecimiento ha sido moderado, y las proyecciones del FMI reflejan una necesidad de reformas para sostener el desarrollo económico. Las políticas del gobierno y el comportamiento del mercado laboral son fundamentales para el futuro a corto plazo del país, especialmente dado el impacto de los conflictos internacionales sobre los precios de las materias primas y la inflación.