Durante una histórica visita al Congreso de los Diputados, el Papa León XIV recibió un aplauso que duró siete minutos, el más prolongado en tiempos recientes, tras su discurso. Este evento se dio en un contexto donde Míriam Nogueras, portavoz de Junts, retuvo al Santo Padre pidiéndole que utilizara el catalán durante su estancia en Barcelona.
Entre los asistentes se encontraban figuras destacadas como Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado, y Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Catalunya. También estuvieron presentes expresidentes del Gobierno y del Congreso, así como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abandonó el hemiciclo sin hacer declaraciones, mientras que el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, expresó sentirse "interpelado" por las palabras del Papa, especialmente en lo referente a la inmigración. Félix Bolaños, principal interlocutor del Gobierno con la Santa Sede, destacó la claridad y valentía del discurso del Pontífice.