El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja su previsión de crecimiento para la eurozona en 2024, estableciéndola en 0,9%, un descenso respecto al 1,1% que había anticipado en abril. Esta modificación se atribuye a las repercusiones más severas de la guerra en Irán, las cuales han debilitado la actividad económica en la región.
Durante una reunión en Luxemburgo con los ministros de Economía y Finanzas de los países de la moneda común, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, presentó un informe que destaca las "disrupciones más persistentes" en el suministro energético. A pesar de esta rebaja, las previsiones para 2027 se mantienen en un crecimiento del 1,2%.
El organismo internacional aconseja a los gobiernos que prioricen el control de la inflación y que gestionen el impacto de la crisis dentro del margen fiscal disponible. Además, recomienda evitar ayudas fiscales generalizadas, sugiriendo que cualquier apoyo adicional sea temporal y bien dirigido.