El nuevo sistema de financiación autonómica en España, según un borrador de 70 páginas, establece que el "procedimiento de recaudación y reparto de los ingresos" se realizará mediante "un modelo de caja común o compartida". Este enfoque permitirá que los ingresos tributarios sean gestionados simultáneamente por la administración que corresponda, ya sea estatal o autonómica. Sin embargo, el documento no aborda cómo se gestionará esta recaudación ni menciona la posibilidad de que la Generalitat de Catalunya recaude el IRPF, un aspecto que se había discutido en el pacto de investidura de Salvador Illa, firmado por ERC.
El borrador, que fue enviado el pasado viernes a las comunidades autónomas y al que ha tenido acceso La Vanguardia, incluye fórmulas para calcular el nuevo modelo de financiación, pero omite temas clave como el principio de ordinalidad. Este principio estipula que ninguna comunidad autónoma debe salir del modelo en una posición peor a la que entró, un punto central en las reclamaciones de Catalunya. Además, se deja abierta la posibilidad de que ciertas comunidades opten por permanecer en el modelo de 2009 y no integrarse en el nuevo sistema a partir del 1 de enero de 2027.
El documento también menciona que la adhesión a tres cambios significativos del nuevo modelo será voluntaria. Dichos cambios incluyen la opción de unirse al Fondo IVA pymes, adoptar el sistema de entregas a cuenta inmediatas y decidir sobre la financiación de competencias no homogéneas. Por lo tanto, la participación en estos nuevos mecanismos determinará la asimetría en el sistema de financiación.
En cuanto al cálculo de la población ajustada, este no contempla reclamaciones históricas de Catalunya, como el coste de la vida. Al haberse negociado el acuerdo desde Catalunya, se espera que esta comunidad autónoma se beneficie de ciertos aspectos incluidos en el borrador. Sin embargo, la situación es menos clara para las demás comunidades autónomas, que están analizando el borrador para evaluar si los diferentes mecanismos propuestos les favorecerán.
A pesar de que el texto no aborda el dumping fiscal presente en comunidades como Madrid, donde la presión fiscal es significativamente más baja, la discusión sobre la equidad en la financiación seguirá siendo un tema candente entre las autonomías. La reacción de los otros 14 gobiernos autonómicos a este borrador será clave para determinar el futuro de la financiación autonómica en España, especialmente en un contexto donde se han planteado numerosas quejas y reclamaciones en torno a la distribución de recursos.
Contexto: La financiación autonómica en España ha sido objeto de debate desde la crisis económica de 2008, con numerosas comunidades que han solicitado una revisión del modelo. En 2009 se implementó un nuevo sistema que buscaba mejorar la equidad, pero a lo largo de los años, diversas autonomías, especialmente Catalunya, han señalado deficiencias en su funcionamiento. El actual borrador busca establecer un marco más claro y adaptado a las necesidades de las comunidades, pero su aceptación dependerá de la voluntad de estas de participar en los nuevos mecanismos propuestos.