El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes, 20 de julio de 2026, una serie de decretos que imponen nuevos aranceles del 50% a diversos productos canadienses. Esta acción se justifica, según la Casa Blanca, por un "trato discriminatorio" en sectores como el de los automóviles, el alcohol y los productos lácteos.
Los aranceles, que entrarán en vigor en un plazo de 30 días, afectarán a una amplia gama de productos, incluyendo vino, palos de hockey y cemento. Sin embargo, las importaciones del sector energético, la potasa y algunos bienes específicos estarán excluidos de estas nuevas tarifas. La medida se enmarca dentro del acuerdo comercial conocido como T-MEC, que involucra a Estados Unidos, México y Canadá.
Desde que asumió la presidencia el año anterior, Trump ha implementado aranceles significativos a sus socios comerciales, aunque estos normalmente venían acompañados de exenciones para bienes que entran bajo el mencionado tratado de libre comercio. El primer ministro canadiense, Mark Carney, se pronunció el mismo lunes, manifestando que Ottawa está preparado para "intensificar" el diálogo con Estados Unidos y que ya ha presentado propuestas para resolver las disputas y modernizar el T-MEC.
Carney también destacó que estas nuevas medidas comerciales son parte de una serie de acciones unilaterales por parte de Estados Unidos, que comenzaron con la imposición de aranceles en violación directa del acuerdo entre Canadá, Estados Unidos y México. "Canadá, como es su derecho, simplemente equiparó esas medidas", afirmó el primer ministro.
La imposición de estos aranceles se produce tras las recientes amenazas de Trump hacia Canadá, relacionadas con el humo de incendios forestales que se desplazó a territorio estadounidense. La Casa Blanca mencionó que Canadá es uno de los dos países, junto con China, que han tomado represalias contra los aranceles impuestos por Trump desde 2025.
Además, la mayoría de las provincias canadienses han dejado de adquirir alcohol estadounidense, en respuesta a las amenazas arancelarias de Trump y a sus reiterados comentarios sobre la anexión de Canadá como el "estado 51" de Estados Unidos.
Contexto: El conflicto comercial entre Estados Unidos y Canadá ha sido una constante desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020, donde ambos países han buscado equilibrar sus intereses comerciales. La imposición de aranceles por parte de Trump refleja una política proteccionista que ha generado tensiones en la región. Las acciones de la administración estadounidense han llevado a Canadá a buscar alternativas en sus relaciones comerciales, lo que puede impactar directamente en la economía de ambos países.