El atractivo del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha disminuido considerablemente, reflejado en el creciente número de plazas vacantes. Entre enero de 2025 y junio de 2026, los puestos sin solicitudes en concursos específicos se han incrementado notablemente, pasando del 8% al 33%. En los concursos por traslado, hasta un 60% de las plazas quedan desiertas.
Los funcionarios atribuyen esta situación a la reducción de días de teletrabajo, la falta de negociación sobre condiciones laborales y la imposición de jornadas poco flexibles. Según el sindicato CSIF, estas medidas han hecho que el ministerio pierda el atractivo que anteriormente lo caracterizaba dentro de la Administración General del Estado.
Desde 2022, se han convocado un total de 514 plazas de funcionario, abarcando diversas categorías como gestión, administrativos, bibliotecarios y archiveros. Sin embargo, muchos de estos puestos no han logrado el interés esperado, lo que ha llevado a que gran parte de ellos termine sin cubrirse.
La situación se ha agravado tras la reciente disputa entre el Ministerio y CSIF, que denunció que el departamento liderado por Félix Bolaños aprobó unilateralmente un calendario laboral que no respeta la resolución de Función Pública del 14 de abril. Esta resolución establecía una reducción horaria para adaptar la jornada laboral a 35 horas semanales, pero el ministerio ha impuesto un horario de salida a las 14:30 horas y ha exigido trabajo por las tardes para el personal de especial dedicación.
Los recortes en el teletrabajo y la falta de diálogo entre el ministerio y los sindicatos han llevado a muchos funcionarios a renunciar a sus puestos o a no solicitar nuevas plazas, lo que resalta una crisis de confianza en el entorno laboral del ministerio.
Contexto: El Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, bajo la dirección de Félix Bolaños desde su nombramiento en julio de 2021, ha sido objeto de críticas por la gestión de las condiciones laborales de sus empleados. La Administración Pública en España ha experimentado cambios significativos en los últimos años, especialmente en lo que respecta al trabajo a distancia, en respuesta a la pandemia de COVID-19. Esta situación ha generado un clima de descontento entre los funcionarios, quienes buscan un equilibrio entre sus derechos laborales y las exigencias del servicio público.