A partir del 2 de agosto de 2026, los autónomos y pequeñas empresas que utilicen inteligencia artificial (IA) para generar contenido deberán cumplir con nuevas obligaciones de transparencia según el Artículo 50 de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea. Este cambio normativo obligará a etiquetar ciertos contenidos generados automáticamente y a informar a los clientes sobre su interacción con sistemas automatizados. Esta medida afecta a un creciente número de empresas, ya que el 13,4% de los negocios españoles con menos de 10 empleados utilizaban estas tecnologías en el primer trimestre de 2026, el doble que en el mismo periodo del año anterior.
La Comisión Europea publicó el 10 de junio su Código de Buenas Prácticas, que aunque es de adhesión voluntaria, detalla las obligaciones que las empresas deberán cumplir para demostrar su conformidad con la ley. Este código se convierte en una referencia clave para las inspecciones, proporcionando un marco claro para los autónomos y pymes sobre cómo deben actuar al utilizar herramientas de IA. De esta manera, se busca asegurar que la implementación de tecnologías de IA se realice de manera transparente y responsable.
Las obligaciones de etiquetado se dividen en tres categorías principales. La primera se refiere a los deepfakes, es decir, cualquier contenido visual o sonoro generado o alterado por IA que pueda confundir a los espectadores sobre su autenticidad. Estos contenidos deberán ser claramente etiquetados para evitar engaños y garantizar la transparencia en su uso.
La segunda obligación implica que las empresas deben informar a sus clientes cuando estos interactúan con un sistema automatizado. Esto significa que cualquier autónomo o pyme que use IA en su actividad comercial debe asegurarse de que sus clientes sean conscientes de ello durante la interacción, lo que incluye desde chatbots hasta sistemas de recomendación automatizados.
Por último, la tercera obligación se refiere a la información sobre el funcionamiento de los sistemas de IA utilizados. Las empresas deberán proporcionar datos claros que expliquen cómo funcionan las herramientas de IA y qué criterios utilizan para generar los contenidos, asegurando así un mayor nivel de confianza y comprensión por parte de los usuarios.
Contexto: La Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea busca establecer un marco regulatorio que garantice un uso ético y responsable de esta tecnología. Estas nuevas normativas se enmarcan en un contexto donde la digitalización y el uso de IA están en constante aumento, especialmente en el sector de las pequeñas empresas. Las medidas se implementan en un momento en que la adopción de soluciones tecnológicas es esencial para la competitividad de este sector en el mercado europeo. Con la creciente implementación de la IA, es vital que los negocios pequeños se mantengan informados y preparados para cumplir con estas normativas, a fin de evitar sanciones y asegurar la confianza de sus clientes.