La acción de Puig ha experimentado un aumento cercano al 6 % tras la publicación de sus resultados de 2025. La compañía catalana reportó un beneficio neto de 594 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 11,9 % respecto al ejercicio anterior, a pesar de un entorno global de belleza premium caracterizado por la ralentización del mercado.
La firma también logró un margen EBITDA ajustado del 20,7 %, mejorando en 50 puntos básicos en comparación con 2024. Su deuda neta se redujo en 352 millones, alcanzando un total de 716 millones de euros, lo que posiciona la ratio de deuda neta respecto al EBITDA en 0,7 veces, muy por debajo del objetivo de 2 veces establecido a medio plazo.
Analistas de Renta 4 han destacado que, a pesar de la cautela para 2026, los márgenes se mantendrán por encima de las expectativas. También subrayan la notable generación de caja, con una conversión de flujo de caja libre del 64 % del EBITDA ajustado, lo que favorece el desapalancamiento y la capacidad de crecimiento. Por su parte, Jefferies ha calificado el cuarto trimestre como “fuerte”, con un crecimiento orgánico de ventas del 9,8 %, claramente superior al consenso.