La acción de Indra experimentó un incremento notable del 184% en 2025, un hito histórico que resalta la relevancia de la empresa en el sector de defensa. En medio de este auge, la familia Escribano ha intensificado sus esfuerzos para consolidar su influencia en la compañía, enfrentando una creciente oposición. Un fondo activista, Third Point, ha manifestado su apoyo a sus intereses, mientras que el presidente de Indra, Ángel Escribano, ha recibido reconocimientos que han suscitado controversia entre los accionistas.
La integración de EM&E, la empresa familiar de los Escribano, en Indra ha generado tensiones significativas en el consejo de administración. Aunque el Gobierno había designado a la familia para liderar el camino hacia la soberanía tecnológica y el rearme europeo, la falta de claridad en las directrices sobre esta fusión ha complicado el panorama. La situación actual pone en riesgo el equilibrio accionarial, despertando inquietudes en las autoridades.
La falta de un marco claro desde el principio ha llevado a malentendidos, y el Gobierno se encuentra en una posición difícil, no buscando deshacerse de los Escribano, sino preocupándose por las implicaciones de la fusión. Este conflicto podría haberse evitado con una dirección más precisa desde el inicio del proceso.