La industria de la moda se enfrenta a un desafío significativo, siendo responsable del 8% de las emisiones globales de carbono y el 20% de las aguas residuales. Las proyecciones indican que las emisiones de gases de efecto invernadero podrían aumentar un 50% para el año 2030. Este contexto ambiental ha motivado a figuras como Jeff Bezos a actuar.
El fundador de Amazon ha realizado recientemente una inversión de 34 millones de dólares a través de su Bezos Earth Fund para impulsar el desarrollo de textiles sostenibles. Esta cantidad se destina a cuatro proyectos de investigación en prestigiosas instituciones, incluyendo 11,5 millones para la Universidad de Columbia y el Fashion Institute of Technology, 10 millones para Berkeley, Stanford y Caltech, 11 millones para la Clemson University y 1,5 millones para la Cotton Foundation.
Los proyectos buscan desarrollar materiales innovadores que reduzcan la dependencia del petróleo y sean biodegradables, en un esfuerzo por sustituir fibras como el poliéster y el algodón, que tienen un alto impacto ambiental. En este sentido, la investigación se centra en crear fibras a partir de bacterias y residuos agrícolas, así como en mejorar la producción de algodón mediante modificaciones genéticas.