Meliá, Iberostar y Barceló han decidido cesar totalmente sus operaciones en Cuba, una medida que se produce como respuesta a la presión ejercida por Estados Unidos. Las tres compañías hoteleras españolas, que han sido actores clave en el sector turístico cubano, han optado por abandonar sus establecimientos en la isla debido a las recientes sanciones impuestas por la Administración del presidente Donald Trump.
Desde el pasado mes de junio, Meliá e Iberostar habían comenzado a reducir su presencia en el país, cerrando 27 hoteles que estaban bajo la gestión de Gaviota, una entidad vinculada al Grupo de Administración Empresarial (Gaesa), que pertenece a las Fuerzas Armadas de Cuba. Este grupo fue uno de los primeros en ser objeto de atención por parte del Gobierno estadounidense debido a su papel en la economía cubana.
La situación se tornó más complicada la semana pasada, cuando se añadieron diez entidades a la lista de sanciones, incluyendo el Ministerio de Turismo de Cuba (MINTUR). Estas medidas han llevado a las tres empresas a tomar la decisión de finalizar toda su actividad en la isla, lo que marca un punto de inflexión en la relación entre estas cadenas hoteleras y el sector turístico cubano.
La más afectada por esta situación ha sido Meliá, que ha estado operando en Cuba durante casi cuatro décadas. A partir del 24 de julio, la compañía ha informado a la CNMV que ya no tendrá presencia en el país. Anteriormente, había dejado de gestionar y comercializar 15 de sus hoteles, y ahora ha decidido no prestar más servicios en ninguno de sus establecimientos en la República de Cuba.
Los primeros 15 hoteles que salieron de la gestión de Meliá estaban vinculados a Grupo Gaviota. Sin embargo, tras la intensificación de las sanciones por parte del Gobierno de Trump, la compañía ha decidido poner fin a su relación con otros grupos estatales como Gran Caribe y Cubanacán.
En un comunicado emitido a la CNMV, Meliá explicó que su decisión de retirarse de Cuba es resultado de las "notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero" que han afectado al país, exacerbadas por el embargo estadounidense que impide una "mínima estabilidad operativa".
Contexto: En los últimos años, la industria turística cubana ha experimentado un crecimiento significativo, atrayendo a millones de visitantes, especialmente desde España. Sin embargo, la política de sanciones de Estados Unidos ha complicado la situación para las empresas que operan en la isla. La salida de Meliá, Iberostar, y Barceló representa un cambio drástico en el panorama turístico cubano, que se enfrenta ahora a retos adicionales en un contexto económico ya difícil.