El vicepresidente primero y ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, ha expresado su deseo de fortalecer la relación comercial con Estados Unidos en respuesta a la reciente decisión del Gobierno estadounidense de implementar aranceles del 10% sobre productos de más de sesenta países, incluyendo a la Unión Europea. En una rueda de prensa celebrada el 24 de julio de 2026, Cuerpo subrayó la necesidad de «reducir las barreras, no por incrementarlas», refiriéndose a la política arancelaria de la administración Trump.
El ministro enfatizó que la relación comercial con Estados Unidos es la más relevante para España, siendo este país su principal socio comercial. Cuerpo instó a la administración estadounidense a cumplir con el acuerdo alcanzado con la Unión Europea en agosto del año pasado, que tenía como objetivo proporcionar «predictibilidad y estabilidad a las empresas a ambos lados del Atlántico». Según el ministro, la Unión Europea ha cumplido con su parte y espera que Estados Unidos haga lo mismo.
En su declaración, Cuerpo mencionó que la postura de España es coherente con la adoptada por la Unión Europea respecto a los nuevos aranceles, aunque expresó su desacuerdo con el análisis que justifica la imposición de estos gravámenes. Además, el ministro destacó que aún hay investigaciones en curso por parte de las autoridades estadounidenses sobre la legalidad de estos aranceles, lo que sugiere un enfoque cauteloso ante la situación.
La decisión de Washington de restablecer estas tarifas se basa en la supuesta falta de acción suficiente por parte de sus socios comerciales para controlar las importaciones de productos elaborados mediante trabajo forzoso. Esta medida ha generado preocupación entre los países afectados, incluida España, que actualmente compra aproximadamente el doble de lo que vende a Estados Unidos.
Cuerpo también quiso transmitir un mensaje de prudencia, recordando que las investigaciones abiertas por las autoridades estadounidenses podrían tener repercusiones en la relación comercial. La situación actual refleja la complejidad del comercio internacional y las tensiones que pueden surgir en un entorno global interconectado.
Contexto: Las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos han sido históricamente significativas, con un volumen de comercio que ha ido en aumento en la última década. La Unión Europea y Estados Unidos han trabajado en varios acuerdos para facilitar el comercio y reducir las barreras arancelarias. Sin embargo, las recientes tensiones comerciales y políticas han llevado a la imposición de aranceles que afectan a diversas industrias. La economía española, dependiente de sus exportaciones, sigue de cerca estas dinámicas, ya que cualquier cambio en la política arancelaria puede impactar en su crecimiento económico y en las operaciones de sus empresas en el mercado estadounidense.