Las pequeñas y medianas empresas (pymes) españolas que operan en mercados como China, Marruecos e Iberoamérica están expuestas a pérdidas en sus márgenes operativos debido a una gestión inadecuada de los tipos de cambio. Según una encuesta realizada por PwC sobre la gestión global de tesorería, más de un tercio de estas empresas todavía utiliza hojas de cálculo para controlar su exposición a las divisas extranjeras. Este problema afecta principalmente a las micropymes y pequeñas empresas que fijan precios en un momento determinado, pero reciben el pago posteriormente.
Durante el intervalo entre la fijación del precio y el cobro, el euro puede experimentar variaciones de apreciación o depreciación en relación con la moneda local. Un cambio desfavorable en el tipo de cambio puede resultar en una disminución del beneficio previsto e incluso convertir una venta en poco rentable. Además, cerca del 80% de los departamentos de tesorería en Europa todavía operan con procesos manuales o fragmentados, según una encuesta de TD Bank dirigida a responsables financieros.
La empresa iBanFirst, especializada en pagos internacionales y gestión financiera para pymes, señala que los corredores comerciales hacia China, Marruecos e Iberoamérica están en crecimiento, lo que requiere que las empresas españolas mantengan una vigilancia constante sobre las divisas. Una variación en el tipo de cambio puede absorber parte de los márgenes de las operaciones comerciales. Las coberturas de cambio son una herramienta que permite a las empresas fijar el tipo de cambio por adelantado, reduciendo la incertidumbre asociada.
El aumento del riesgo de cambio es evidente cuando una pyme realiza una venta en divisas como dólares o yuanes, calculando sus beneficios con el tipo de cambio vigente en ese instante. No obstante, si al momento del cobro la divisa tiene un valor inferior frente al euro, la cantidad percibida puede ser inferior a lo que se esperaba. Lo mismo puede suceder en el caso de las importaciones. Si una pyme adquiere mercancías o materias primas en moneda extranjera y el costo aumenta antes del pago, el gasto real podría superar el presupuesto, afectando el margen de la venta posterior o forzando a la empresa a asumir un incremento que tal vez no pueda trasladar a sus clientes.
El riesgo se intensifica cuanto mayor es el tiempo que pasa entre el acuerdo comercial y el pago efectivo, así como cuando la empresa tiene numerosas operaciones abiertas en distintas monedas. La necesidad de gestionar eficazmente estas operaciones se vuelve imperativa para mantener la rentabilidad.
Contexto: Las pymes representan una parte significativa de la economía española, constituyendo más del 99% del tejido empresarial. En 2022, el comercio exterior de España alcanzó un volumen de 563.000 millones de euros, con un crecimiento notable en las exportaciones hacia mercados emergentes. Con la creciente globalización, la gestión del riesgo de divisas se convierte en un aspecto crítico para la sostenibilidad y el crecimiento de estas empresas en el competitivo entorno internacional.