Un equipo de investigadores ha desenterrado un canal romano de 15 metros de ancho y 2,5 metros de profundidad en el suroeste de Alemania. Este hallazgo se sitúa cerca del río Rin, donde se pensaba que existía un antiguo cauce abandonado. El canal, que conecta con un fuerte militar conocido como burgus de Trebur-Astheim, es uno de los pocos canales navegables documentados al norte de los Alpes durante la época romana y la Alta Edad Media.
La investigación fue realizada por un equipo interdisciplinar de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, la Universidad Christian-Albrechts de Kiel y la Oficina de Monumentos de Hessen. Este descubrimiento subraya la capacidad del Imperio Romano para modificar el paisaje alemán y establece que la presencia romana en la región era más que una simple ocupación militar.
El burgus de Trebur-Astheim probablemente sirvió como un importante centro logístico, permitiendo que los barcos cargueros atracaran y redistribuyeran mercancías en la zona. La construcción del fuerte se inició entre el 364 y el 375 d.C. bajo el emperador Valentiniano I, en un esfuerzo por contener a las tribus alamanas.