Un equipo de investigadores de la Universidad de Heidelberg ha descifrado una tablilla de plomo procedente de Heerlen, en los Países Bajos, que data del siglo II d.C. Este descubrimiento es notable, ya que la mayoría de las tablillas de maldición encontradas en el norte de Europa están escritas en latín, mientras que esta contiene un texto en griego antiguo de estilo egipcio.
El artefacto, que mide 9,3 por 4,8 centímetros, fue hallado en una fosa bajo la plaza del ayuntamiento, en un antiguo asentamiento militar romano conocido como Coriovallum. La tablilla incluye tres símbolos mágicos, denominados "characteres", que, según el Dr. Rodney Ast, se utilizaban para comunicarse con potencias sobrenaturales. Además, se mencionan los nombres de cuatro individuos, identificados como esclavos, que podrían haber sido objeto de una maldición.
Este hallazgo proporciona una visión única de las supersticiones y creencias en la antigüedad, especialmente en el contexto de la fusión de tradiciones culturales en el Imperio Romano, según el profesor Dr. Joachim Quack, director del Instituto de Egiptología de la misma universidad.