Unicaja se encuentra en proceso de adquirir activos de WiZink, un banco digital controlado por Värde Partners, después de recibir un informe de due diligence de PwC. Esta operación podría llevarse a cabo a lo largo de julio, con la intención de presentar una oferta a un precio muy bajo, dado el contexto de litigiosidad que enfrenta la entidad.
La entidad financiera ha acumulado un colchón de 540 millones de euros para realizar compras o mejorar dividendos. Sin embargo, el consejo necesita la aprobación de las comisiones de riesgos y auditoría antes de avanzar. En el último ejercicio, Unicaja reportó pérdidas de 53 millones de euros, principalmente por litigios relacionados con tarjetas revolving.
La propuesta de Unicaja incluye adquirir solo ciertos activos, como la plataforma de financiación al consumo y el negocio de tarjetas de crédito en Portugal, donde tiene una posición dominante. Várde y otros accionistas mantendrían la cartera de préstamos en litigio, lo que complicaría la transacción.
El proceso es complejo, ya que implicaría la creación de un banco “bueno” y un banco “malo”, bajo la supervisión del Banco de España. Esta adquisición es parte de la estrategia de Unicaja para fortalecer su posición en el mercado.