El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, ha implementado una serie de medidas fiscales desde que asumió el cargo a inicios de esta semana. Burnham, exalcalde de Manchester, busca actuar con rapidez para abordar la crisis del coste de la vida en el Reino Unido. Una de sus promesas más destacadas es la reducción del 20% en las tasas empresariales para pubs, clubes y locales de música en directo, que entrará en vigor en abril.
El primer ministro laborista también anunció que los precios de los billetes sencillos de autobús se reducirán hasta en un 33%, fijando un máximo de dos libras, así como una disminución del IVA en las facturas de electricidad. Estas medidas están diseñadas para ofrecer alivio a los consumidores y a la industria del ocio y la hostelería.
La rebaja fiscal en las tasas empresariales beneficiará a aproximadamente 32.000 establecimientos, permitiendo a un pub promedio ahorrar alrededor de 1.100 libras (equivalente a 1.288 euros) en el próximo año. Sin embargo, el costo para el Gobierno será de 100 millones de libras anuales. A pesar de las buenas intenciones, la medida no satisface la principal demanda del sector, que es reducir a la mitad el impuesto sobre las ventas.
El Gobierno británico ha aclarado que esta rebaja no se aplicará a negocios que no aporten de manera positiva a sus comunidades, como las tiendas de vapeo. Para financiar estas medidas, Burnham planea revisar las exenciones fiscales otorgadas a estos negocios y endurecer las regulaciones contra la evasión fiscal, especialmente en empresas que operan en mercados en línea.
Además, Burnham ha expresado su intención de aumentar las tasas empresariales para los almacenes de grandes empresas de comercio electrónico, como Amazon, con el objetivo de apoyar a los comercios locales tradicionales. Es fundamental que el nuevo líder reconstruya las relaciones con la comunidad empresarial, que ha criticado el aumento de los impuestos sobre empleo y energía, junto con el incremento de los salarios.
Contexto: En los últimos años, el Reino Unido ha enfrentado una creciente presión económica, exacerbada por la pandemia y el aumento de los precios de energía y alimentos. La BCE ha mantenido políticas que han influido en la inflación, y el IBEX 35 ha mostrado variaciones en su rendimiento debido a la inestabilidad económica. La dirección que tome el nuevo Gobierno británico es crucial no solo para la economía británica, sino también para su impacto en las relaciones comerciales con la Unión Europea y otros socios internacionales.