Los gestores patrimoniales enfrentan un creciente desafío en la fase de desacumulación, que consiste en transformar el capital acumulado en una renta sostenible. Según Cyrus Mui, responsable de Multi-Asset Product Specialism en Vanguard, este cambio se vuelve crucial cuando los clientes alcanzan la jubilación, momento en el que sus prioridades se desplazan hacia asegurar que sus ahorros les proporcionen ingresos durante toda su vida.
Mui, durante su intervención en la primera edición de El Día del Portfolio Builder organizado por FundsPeople, subrayó la importancia de un enfoque integral que guíe a los gestores en la asignación de activos. Este enfoque debe considerar la generación de rentas, la flexibilidad necesaria y la gestión del riesgo de longevidad.
El análisis de Vanguard comienza con el concepto de glidepath, que ajusta la asignación de activos a medida que el inversor se aproxima a la jubilación. A lo largo de la vida laboral, la riqueza de una persona depende en gran medida de su capacidad para generar ingresos, lo que permite asumir más riesgos inicialmente. Sin embargo, conforme disminuye esta capacidad, es necesario adoptar una estrategia más conservadora.
Para facilitar estas decisiones, Vanguard aplica dos modelos internos: el Vanguard Capital Markets Model (VCMM), que simula rendimientos futuros de activos, y el Vanguard Life-Cycle Investing Model (VLCM), que integra las proyecciones con las características individuales del inversor, como su aversión al riesgo y horizonte temporal.