La reciente aprobación de la ampliación de las sillas de plata en la Cambra de Comerç de Barcelona ha culminado un intenso debate interno que se ha prolongado durante varios meses. El 16 de julio de 2026, el pleno de la institución votó con un resultado ajustado de 29 votos a favor y 29 en contra, lo que llevó al presidente, Josep Santacreu, a utilizar su voto de calidad para inclinar la decisión a favor de la propuesta. Este cambio permitirá aumentar el número de sillas de plata de dos a diez, lo que se traduce en vocalías que se asignan a grandes empresas mediante una aportación económica voluntaria.
La propuesta fue rechazada por la candidatura independentista Eines de País y la patronal Pimec, que se opusieron a este movimiento. Aunque lograron acumular 24 votos en contra, no fue suficiente para frenar la propuesta. El clima durante la sesión fue tenso, y el debate se extendió por alrededor de una hora, ya que muchos vocales expresaron sus opiniones de manera vehemente. Se informó que uno de los 60 miembros del pleno no pudo asistir, lo que pudo haber influido en el resultado final de la votación.
Defensores de la ampliación argumentan que la configuración actual del pleno no refleja el peso que tienen algunas empresas y sectores en la economía de Cataluña. Por otro lado, los detractores advierten que este cambio podría alterar el equilibrio de poder dentro de la institución, lo que podría generar un descontento en la representación de ciertos grupos económicos. La decisión de Santacreu de aumentar las sillas de plata ha mostrado que existe una notable división entre los miembros del pleno, evidenciando que algunos de los vocales de la lista Va d'Empresa también votaron en contra de su propio presidente.
La votación se llevó a cabo en un contexto donde las tensiones dentro de la Cambra han sido palpables, y la propuesta de aumentar las sillas de plata no fue una excepción. Los debates reflejan las diferentes visiones sobre cómo debe configurarse la representación en una institución que juega un papel crucial en la economía catalana.
Contexto: En los últimos años, la Cambra de Comerç de Barcelona ha estado en el centro de varios debates sobre la representación empresarial y la influencia de los sectores económicos en Cataluña. La institución tiene una función importante en la promoción de los intereses empresariales y la defensa de la economía local. La ampliación de las sillas de plata es un paso significativo que podría modificar la estructura de poder dentro de la Cambra, afectando potencialmente a la forma en que se toman decisiones que impactan a un gran número de empresas en la región.