La Comisión Europea ha aprobado un paquete de ayudas para España que asciende a 5.700 millones de euros, a pesar de que el Gobierno no ha cumplido con varios compromisos establecidos. Este anuncio se realizó el jueves, justo antes del partido entre España y Austria en el Mundial, lo que ha suscitado críticas sobre la transparencia en la gestión de estos fondos.
Entre los logros reconocidos, Bruselas ha determinado que se ha completado satisfactoriamente un hito relacionado con la digitalización en entidades locales, lo que suma 25 millones de euros al total. Sin embargo, la equiparación de la fiscalidad entre diésel y gasolina, que se había señalado como un objetivo fiscal, no se ha cumplido, aunque se ha logrado un aumento global de la recaudación del 3%.
La Comisión ha mencionado también otros objetivos que no han sido alcanzados en esta solicitud de ayudas, como las inversiones en formación profesional bilingüe y proyectos de apoyo a colectivos vulnerables. Ante esta situación, el Gobierno se ha comprometido a presentar una solicitud para modificar los objetivos establecidos, con el fin de clarificar los elementos necesarios para cumplir con las exigencias de Bruselas.