El Banco de España ha elevado sus expectativas de inflación para este año al 3,6%, mientras que se prevé un 2,6% para 2027. A pesar de las dificultades globales y el impacto de la guerra en Oriente Próximo, el crecimiento del PIB español se mantendrá en un 2,3% en 2025 y un 1,7% para el siguiente ejercicio.
El director general de Economía del Banco de España, David López Salido, presentó el informe anual donde se destaca la resiliencia de la economía frente a la volatilidad del contexto geoestratégico. Sin embargo, el país enfrenta un déficit de 750.000 viviendas, lo que representa un desafío significativo para los gobiernos central y autonómicos.
La inflación en la eurozona ha alcanzado el 3,2% en mayo, mientras que la Unión Europea registra un 3,3%. El Banco de España también ha señalado que el conflicto en Oriente Próximo, que comenzó el 28 de febrero, causó un aumento del precio del crudo del 42% en las primeras dos semanas, aunque las proyecciones se han moderado tras un reciente acuerdo de paz.